Mentiras Transparentes.

Las noticias falsas en los medios de comunicación y las consecuencias que traen. El docente e investigador de Ciencias de la Comunicación Carlos Rusconi y el Director del Departamento de Filosofía Guillermo Ricca, analizan un problema tan complejo como actual. 

 

Por Franco Suarez. Estudiante de la carrera de Comunicación Social. Facultad de Cs Humanas.

 

“Una fábula. Una mentira. Una historia que finalmente se develó. El changarín que dijo haber encontrado un maletín con 500 mil dólares en Nogoyá, Entre Ríos, confesó que todo fue un invento” acusó duramente el diario Clarín en contra del entrerriano José Sánchez quien unos días antes de saberse la verdad era un ejemplo a seguir para cualquier ciudadano. De no ser  por la intervención de la investigación judicial todos hubieran seguido creyendo en la heroica acción. Al final las alabanzas divulgadas por todos los medios nacionales se convirtieron en piedrazos para Sanchez. Ahora bien, si la noticia fue falsa, ¿Es sólo un problema del protagonista de la historia? 

Los medios de comunicación cumplen la función de acercar a la ciudadanía los acontecimientos ocurridos en la realidad y para ello “se tienen que cumplir una serie de principios que últimamente se ven debilitados” afirma el investigador y docente de la carrera de Comunicación Social Carlos Rusconi. En este sentido, advierte sobre los cambios sufridos en el ejercicio del periodismo que tan alejado queda de la modalidad de trabajo del denominado Periodismo Independiente surgido en Estados Unidos a principios del siglo XX. “No es que antes no se mentía en los medios, pero si se valoraba la verdad de manera diferente en cambio hoy parece que mentir cuesta poco” asevera Rusconi.

En la actualidad, la convergencia de los medios tradicionales como la televisión, radio y prensa, con los medios digitales y las redes sociales, generan una enorme cantidad de información que muchas veces se ha hace inmanejable por los comunicadores y profesionales de los medios de comunicación. Sin embargo ocurre que no solo se publican noticias sobre acontecimientos inexistentes de manera accidental si no que las fake news se producen de manera intencional y organizada y un agravante son las prácticas empresariales de redes como Facebook que promueven la desinformación con fines lucrativos. (*ver Lo peligroso de confiar en Facebook)

 

Un Problema Complejo

El director del Departamento de Filosofía Guillermo Ricca sostiene que “una de las características actuales de este tipo de prensa que atraviesa la opinión pública, apunta a sustituir los hechos por opiniones” y agrega que el modo en que operan los medios para alcanzar fines específicos es recurriendo a estrategias que alcanzan la sensibilidad y los afectos de los destinatarios. “El éxito de Duran Barba (asesor político del presidente Mauricio Macri) esta en que logró instalar la idea de un vínculo personal inexistente y  moralista frente a la imagen de Cristina Fernandez que no apuntaba a sus políticas si no en calificarla como “la yegua o la loca” solo por el hecho de ser mujer y que por eso no era razonable hablar seriamente de su gestión. Y si no podes hablar no podes pensar”, afirma Ricca.

 Entre los modos y estrategias que utilizan los medios para “afectar el campo de la subjetividad de las personas”, Ricca menciona algunos ejemplos de noticias publicadas en diarios nacionales  para dar cuenta de la intención que tiene una política editorial de inmiscuirse en las percepciones de las personas: “Al sacar notas del tipo `Leche de cucaracha, Vacaciones mentales, Comer tierra para adelgazar´ se puede ver como la Posverdad busca sustituir la realidad por otra con una crueldad que es poco aceptable”.

 Los consumidores

Un punto a tener en cuenta para conocer  el efecto de los contenidos publicados que tienen poco correlato con los acontecimientos de la realidad, son el público destinatario y el de los usuarios de las redes sociales. “Con la aparición de la radio y sobre todo la televisión comenzaron a hacerse estudios sobre el impacto del medio de comunicación hacia el público destinatario. Si bien al principio le otorgaron un poder absoluto, cuando empezaron a estudiarse en serio corroboraron que la gente buscaba confirmar su opinión. Hoy en día esto se maximiza con la diferencia de que hay menos responsabilidad de los medios con la verdad y de parte de los públicos sucede lo mismo” explica el investigador Rusconi y agrega: “La participación es poco reflexiva a pesar de tener tantos soportes. Por ejemplo, se ve mucho que  retwittean sin consultarse nada”. Guillermo Ricca considera que el sistema neoliberal no aporta a fortalecer vínculos que ayuden a los destinatarios a tener una postura crítica: “Vivimos en una época en la nos ocupamos de nosotros mismos de una manera tonta y perdemos de vista los espacios de debate que nos permitan consultar fuentes alternativas de información a las impuestas”.

¿Que hacer frente a las fake news?

Pese a la considerable presencia de fake news en la agenda mediática en sus distintos formatos,  Guillermo Ricca afirma que “no somos seres clausurables” y por lo tanto se puede recuperar siempre un lugar para debatir ideas. “El Duranbarbismo que se mostró sólido durante los primeros 3 años del macrismo está experimentando agrietamientos, por ejemplo el obrero que increpa a Macri. Se puede trasladar el conflicto al espacio de la discusión pública”. Para Carlos Rusconi la concentración de medios en Argentina no favorece el debate y los pocos espacios que la televisión ofrece, “tratan temas de la política del mismo modo que los programas de farándula”, sin embargo señala que en internet existen sitios en donde se pueden encontrar trabajos de periodistas que defienden una posición pero la sustentan con datos verificados.

En cuanto al aporte académico Rusconi explica que como profesor en la carrera de Comunicación Social es imprescindible focalizar en la formación del periodista para “que vuelva a ser el mediador fundamental del funcionamiento del espacio público con la expectativa de que le de participación a todas las voces y al mismo tiempo de toda la información para que esos discursos no sean lo que le parece al periodista”, asegura Rusconi. Por su parte Ricca afirma:

“Nuestra tarea es fundamental, pero no tocando los temas más o menos de oído en nuestras clases. Nosotros que estudiamos en las ciencias sociales tenemos una responsabilidad muy grande en todo ámbito en el que nos movemos, es decir en el aula, en las investigaciones, pero también cuando vas al almacén o te juntas con tus amigos” y añade que hay que recuperar el pensamiento crítico buscando información en espacios de prensa independiente en donde hay mayor garantía de contar con un contenido que resista frente a los medios oficiales: “En Francia el tipo de prensa que cuenta con más subscriptores y que es más leída es la que resiste frente a la censura, o a embates de fake news y aunque en Argentina todavía no tiene la misma fuerza, hay que contribuir con medios autogestionados como lo son El Destape, El Cohete a la luna, entre otros. Es una ventana que se abre y hay que aprovecharla”.

  

 

*Lo peligroso de confiar en Facebook 

La Cámara de los Comunes del Parlamento Británico a principios del 2019 dio a conocer el  reporte final sobre Desinformación y “fake news” del comité de cultura, medios, digital y deportes.  El investigador y profesor en la Pontificia Universidad Católica de Perú, Eduardo Villanueva Mansilla, especializado en comunicación digital, analizó dicho reporte que apunta directamente al modo en que opera la red social Facebook y otros medios sociales, dejando claro que “millones de actos individuales al parecer inocentes e inocuos que todos realizamos en los medios sociales terminan alimentando un eco sistema que posibilita “la insidiosa habilidad de distorsionar, despistar, y producir odio e inestabilidad”, manifiesta el investigador Villanueva Mansilla.

El profesor Villanueva Mansilla destaca algunos puntos técnicos que hacen a los medios sociales tan eficaces para concretar sus fines de lucro; “Con los `datos inferidos´ es decir, las actividades típicas de un usuario de cualquier medio social, como las páginas que se visitan, los likes y shares, se crea un perfil de publicitario”, comenta el profesor y explica que a diferencia de los datos personales que uno puede administrar “los datos inferidos no son accesibles por el usuario dado que Facebook las considera de su propiedad al ser resultado de la aplicación de sus algoritmos de combinación de datos. La suma de esos datos es lo que hace tan poderosa a la big data”.

En cuanto a la iniciativa de los ciudadanos en informarse el Reporte de la Cámara de los Comunes advierte que un gran porcentaje de la población tiene como principal fuente de información a los medios sociales y es por esta razón que el Reporte plantea que la alfabetización digital debe ser el cuarto pilar de la educación, junto con la lectura, la escritura y la matemática. “Si el usuario estándar de Facebook no puede distinguir entre noticias e historias de origen dudoso, o con intención de desinformación; estamos condenados a una sociedad que se fundamentará en las fake news, y en donde los profesionales de la comunicación existirán para sustentar la mentira, dándole una cara bonita”.

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