Repudio por los despidos en Télam y preocupación por el contexto comunicacional.

El Departamento de Ciencias de la Comunicación de la UNRC repudia los despidos en Télam y expresa su preocupación por el contexto comunicacional.
 
El Departamento de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Nacional de Río Cuarto expresa su preocupación por el profundo deterioro del contexto comunicacional en el país y se solidariza con los 354 trabajadores despedidos de la agencia Télam y los más de 3.500 periodistas que han perdido su empleo en lo que va de la gestión de gobierno del presidente Mauricio Macri.
Como formadores de futuros profesionales de la comunicación social en general y de periodistas en particular, no podemos permanecer ajenos ante una serie de medidas gubernamentales que han perjudicado notoriamente al ecosistema comunicacional en el país, con la consecuente concentración mediática -sin precedentes en América Latina-, el cierre de medios de comunicación emblemáticos, la persecución a periodistas críticos y la asfixia económica a medios independientes a través del manejo discrecional y arbitrario de la pauta publicitaria oficial.
Apenas asumió, el gobierno de Cambiemos derogó parcialmente –y por medio de un Decreto Presidencial- la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, dejando sin efecto las cláusulas que obligaban a un proceso de desconcentración de la propiedad de los medios masivos de comunicación para impulsar una mayor diversidad y pluralidad de voces.
Este gobierno no solo permitió que los grupos mediáticos más concentrados consolidaran su posición hegemónica en el mercado, sino que además les entregó en forma gratuita la licencia para explotar la telefonía celular, completando así un esquema de cuádruple play (TV, cable, internet y telefonía celular) que profundiza la brecha entre empresas monopólicas y pymes, perjudicando especialmente a las empresas periodísticas del interior del país.
Este gobierno se ha mostrado indiferente ante el cierre de medios señeros en la historia del periodismo argentino -como la revista El Gráfico y la agencia DYN- y otros más recientes como la revista Veintitrés y la agencia Infojus. También se desentendió del conflicto de los trabadores del diario Tiempo Argentino –felizmente reconvertidos en una cooperativa de trabajo-, radio Del Plata, radio El Mundo y otros tantos que, ante el abandono de sus propietarios, fueron librados  a su suerte ante la indiferencia del Ministerio de Trabajo de la Nación. Sin mencionar la judicialización de medios críticos como C5N, a cuyos propietarios se mantiene presos pese a que ya se pidió la elevación a juicio de la causa por defraudación en la que fueron imputados.
La concentración mediática y el reparto discrecional de fondos públicos a los medios y periodistas afines al oficialismo –en el último caso a través de la asignación escandalosa de pauta oficial a páginas web prácticamente desconocidas- se suma al vaciamiento de los medios del Estado. En menos de tres años, el Gobierno nacional logró que tanto Radio Nacional como la Televisión Pública ni siquiera figuren en las mediciones de audiencia. El despido de alrededor del 40 por ciento de la planta de trabajadores de Télam pareciera completar una política de vaciamiento que dejará al país sin medios públicos en un contexto de monopolización creciente de la palabra. Con el agravante de que el discurso oficial del responsable de medios públicos, Hernán Lombardi, estigmatiza a los trabajadores justificando su despido por razones ideológicas.
Este panorama desolador incentiva además las políticas de flexibilización laboral al interior de las empresas periodísticas, cuyos trabajadores vienen sufriendo desde hace mucho tiempo un proceso continuo de precarización del trabajo y deterioro salarial.
 

Departamento de Ciencias de la Comunicación
Facultad de Ciencias Humanas
Universidad Nacional de Río Cuarto

Despidos en TelAm

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