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La actividad se desarrolló en diferentes colegios y centros educativos de la ciudad, con los que se continuará trabajando el próximo año.

En el jardín Semillitas y  en el jardín municipal Arco Iris, durante este primer año, los y las estudiantes trabajaron con niños de 3 y 4 años, generando diferentes actividades para promover funciones cognitivas como la atención, la memoria, así como también las emociones. Como cierre de año, en ambos jardines los estudiantes realizaron encuestas y entrevistas con padres y madres para dar a conocer lo trabajado durante el año con los niños, haciendo hincapié en cuestiones teóricas que pueden aprenderse en casa, como el valor del afecto, del apego, de comer en familia, sumamente importantes para el desarrollo de los niños.

También realizaron intervenciones en el nivel inicial  del Centro Integrador de Las Higueras, a través de observaciones y la creación de juegos favorecedores de las funciones emocionales.

En el jardín del colegio Santa Eufrasia trabajaron con el eje emocional partiendo desde lo nutricional, abordando así las formas de comer y cuidar a los niños. Desarrollaron además observaciones y estrategias en sexto grado y primer año de dicha institución. Según explica la docente responsable de la práctica, María Laura De La Barrera, en esa etapa los chicos comienzan a desarrollar lo que desde el neurodesarrollo se denomina funciones ejecutivas, como por ejemplo aprender a estudiar, estrategias de aprendizaje, monitoreo. “Trabajamos teniendo en cuenta antecedentes de tesistas que habían trabajado con funciones ejecutivas y se sabía que en esas edades había dificultades de aprendizaje. Siempre nos basamos en estudios y entradas a campo previos”.

El trabajo realizado fue planificado junto a los docentes de los colegios y centros en donde se realizaron intervenciones, adaptando las propuestas planteadas en una primera etapa teórica a las demandas reales de cada lugar.

En cuanto a la experiencia de los estudiantes, la profesora De La Barrera sostiene que es muy significativa ya que los acerca a la práctica profesional en el campo apenas comienzan el segundo año de la carrera. “La idea es que los alumnos de la universidad pública puedan realizar actividades a favor de la sociedad, respondiendo a lo que sociedad necesita y demanda, porque nos debemos a eso, por eso “aprendizaje servicio”. Tratar de colaborar con quienes colaboran en los estudios de los universitarios, entonces la idea es retribuir un poco con lo que vamos llevando a cabo”, concluye.

Tal como lo determinó en su resolución del año pasado la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU), este año la Facultad comenzó con el proceso de acreditación de la carrera de Abogacía. Fabio Dandrea, decano de la FCH, expresó que la instancia de...

El Equipo de Investigación “Comunicación y Rurbanidad”, del Departamento de Ciencias de la Comunicación, trabajó durante todo el año con la Cooperativa de Trabajo Todo Sirve y la Cámara de Industriales Metalúrgicos, para fortalecer la experiencia organizativa de la Cooperativa mediante la provisión de tecnologías productivas, el acompañamiento en la ampliación de redes de actores estratégicos para proyectos a mayor escala y el registro sistemático audiovisual del proceso de trabajo.

La experiencia forma parte del proyecto denominado “Fortalecimiento de la acción cooperativa de recuperadores para el tratamiento sustentable de los residuos sólidos urbanos”, que a su vez se enmarca dentro de los Proyectos de Investigación Orientados a la Demanda y la Oferta (PIODO), del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la provincia de Córdoba, responsable del subsidio para su desarrollo.

La iniciativa fue gestionada por investigadores de la UNRC y de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), quienes se encargaron de presentar propuestas afines a los requerimientos de las cooperativas de recuperadores.

Las tareas se desarrollaron en la cooperativa de recuperadores de residuos de Córdoba Capital, La Esperanza,  y con otra de Río Cuarto, Todo Sirve. Esta última, ubicada en barrio Islas Malvinas y conformada por 10 familias de recuperadores de residuos, manifestó una demanda concreta: especializarse en la recuperación de residuos plásticos.

Para ello era necesario desarrollar tecnologías acorde a dicho proceso pero no contaba con los recursos para adquirirlas en el mercado. En conjunto con los trabajadores de la Empresa Giacobone –integrante de la Cámara de Metalúrgicos- y mediante este proyecto, concretó la construcción de una lavadora secadora de plástico y el reacondicionamiento de un molino para el trozado del material. Dichas máquinas permitirán reciclar plásticos desechables y mediante tratamientos específicos convertirlos en caño para riego u otros usos en la construcción.

Paralelamente, los miembros del equipo de investigación “Comunicación y Rurbanidad”, que trabajan en relación a conflictos periurbanos -y en particular en torno a los recuperadores de residuos-  desde hace más 10 años, realizaron una sistematización de las diversas etapas que quedaron plasmadas en dos manuales de procedimientos para los trabajadores de la Cooperativa.

Así mismo el proyecto tuvo como una de sus tareas principales la de visibilizar el trabajo de los recuperadores por intermedio de productos audiovisuales. Otra, fue la de ampliar la red de contactos de las cooperativas para proyectar una gestión asociada de residuos en Río Cuarto y Córdoba Capital.

La Cooperativa y los investigadores participan de dos instancias dentro de la Universidad con proyección a la ciudad: La Mesa Socio ambiental del Observatorio de Derechos Humanos –junto a la Defensoría del Pueblo- y del CIFOD “Ambiente y Desarrollo Sostenible” -junto a colegas de las distintas facultades-.

Según expresó la Codirectora y responsable local, Dra. Claudia Kenbel, la idea a futuro es realizar un libro co-editado entre las universidades de Córdoba y Río Cuarto donde se relate la profundidad de la experiencia y se plasmen las reflexiones surgidas de este trabajo compartido entre sectores con realidades y dinámicas muy distintas. Además, durante el próximo año se proyectará el documental que da cuenta del proceso de construcción de las máquinas y que participará del ciclo Café Científico.