Infancias trans: crianzas en libertad
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Infancias trans: crianzas en libertad

https://www.hum.unrc.edu.ar/infancias-trans-crianzas-en-libertad/

Infancias trans: crianzas en libertad

En el marco del mes de las infancias, Romina Pezzelato y Sergio Villone dialogaron con #PensemosDiverso sobre sus experiencias mapaternando y acompañando a sus hijes en sus procesos de transición, en los que la lucha por los derechos se vuelve clave.

 

Los feminismos vinieron a cuestionar y a cambiar muchas cosas en pos de los derechos de mujeres y disidencias sexuales. También de las infancias, que además de estar permeades por estructuras patriarcales, están atravesadas por el adultocentrismo.

Hasta hace poco, esa mirada era inquebrantable, pero desde hace un tiempo comenzó a romperse. Tal vez sea en el lenguaje donde se refleja más claramente ese proceso de cambio: ahora se habla de niñeces, de infancias. Porque se sabe que son muchas las formas que existen de ser niño, niña o niñe, y se entiende la importancia de concebirles como lo que son: sujetos y sujetas de derecho, libres y también diverses.

Romina Pezzelato, mamá de Gema Luna, cree que hablar de niñeces libres y diversas tiene que ver con asumir que la humanidad es una gran diversidad. “Es proponernos mirar la humanidad y el mundo en clave de diversidad, entonces desde ahí empezas a ver que en realidad todo el universo en el que nos movemos es absolutamente diverso. Me parece que lo que nos traen las niñeces, las adolescencias y les adultes integrantes del colectivo de la diversidad es otra mirada de humanidad”, dice.

Sergio Villone, papá de Alexis, considera que la libertad va de la mano con la diversidad y que debe reconocerse, trabajarse y desarrollarse día a día. “Es una libertad que hay que construir. Como padres debemos estar atentos a un montón de ámbitos e instituciones para asegurar esa libertad y que se respete la diversidad”, afirma.

Les dos coinciden en que visibilizar la diversidad en la niñez y hablar de infancias trans es sumamente importante para que no queden en el mundo de lo no dicho, algo que muchas veces tiene que ver con el miedo. “Por no saber cómo nombrar o por sentir que el tema nos queda grande, contribuimos a nutrir imaginarios que tiene que ver con el tabú, con la represión y que llevan a sostener desde el silencio prejuicios que siguen mirando a las niñeces trans desde lugares patologizantes o discriminatorios”, sostiene Romina.

Junto a la necesidad de la visibilización surge una aún más importante: la de la sensibilización. “Uno, en los espacios en los que está trata de llevar diversas problemáticas y sensibilizar. Ponerlo ahí, charlarlo. Es un trabajo continuo. Cueste lo que cueste, uno asume la lucha”, expresa Sergio.

En este sentido, la Educación Sexual Integral (ESI) aparece como una herramienta clave para poder llevar adelante esta tarea de forma respetuosa y certera. “Es una herramienta desde la cual las familias disputamos sentidos y derechos, es legal y es concreta. Y por suerte está cada vez más en vigencia. Si bien la escuela es un ámbito en el que la violencia institucional se ejerce, también allí hay docentes preocupades por la implementación de la ESI”, dice Romina.

Para Sergio la implementación de la ESI es también una gran lucha, tanto para las familias como para les docentes que necesitan un respaldo a la hora de trabajar los diversos contenidos que contempla. “La ley propone un contenido transversal, por eso se capacitó a los docentes, para que si surgen ciertos temas en el aula se puedan abordar. No como un espacio curricular o una materia. Y, en definitiva, con el paso de los años esa transversalidad propuesta les sirvió de excusa a un montón de instituciones para no hablar del tema. Sabemos que hay mucho rechazo en ciertas instituciones religiosas y en las personas mayores”.

Más allá de la vigencia de leyes como la de Identidad de Género (26.743) y la de Salud Mental (26.657), existen todavía limitaciones, violencias y vulneraciones de derechos. Romina considera que esas leyes funcionan como piso simbólico y marco en los cuales apoyarse para reivindicar y seguir disputando el acceso a derechos, que no siempre están garantizados. Para ella aún falta muchísimo a nivel sociocultural y en todos los ámbitos institucionales, particularmente en el educativo, donde les niñes pasan la mitad de sus días, lo que lo vuelve de especial preocupación.

Sergio y su familia no se han encontrado con grandes obstáculos que violentaran la identidad de Alexis, pero reconoce que han tenido que construir y empujar ciertos procesos. “En el colegio, en el club, cuando hicimos el cambio de identidad en el DNI… En todos esos ámbitos, desde los más formales y burocráticos hasta los personales, hemos recibido la mejor de las actitudes. Pero siempre estamos atentos ante cada situación, esa naturalidad que existe en nuestra familia no es tal en todos los ámbitos. Es una construcción entre Alexis, nosotros y las diversas instituciones en las cuales hemos tenido que realizar acciones”.

Y si bien sus experiencias y miradas sobre los contextos son diferentes en algunos puntos, tanto Sergio como Romina resaltan la importancia de luchar por los derechos. “La lucha por el respeto a la identidad en tanto derecho humano es permanente, es cotidiana y es en todos los ámbitos, tanto formales como informales”, asegura Romina.

El camino ya recorrido por las organizaciones y colectivos de la diversidad sexual y la existencia de redes de apoyo es vital para las familias de les niñes. Es allí donde encuentran la contención, el acompañamiento y la escucha que muchas veces falta desde -y en- los organismos del Estado. “Nosotres integramos la Casita Trans de Varones, Niñeces y Familias de Traslasierra. En ese espacio estamos junto a familias de diversas localidades de Córdoba y San Luis, con hijes que van desde edades muy tempranas hasta personas adultas. Ahí socializamos diversas dimensiones de la vida que atravesamos a diario y desde ahí también nos acompañamos, compartirnos experiencias, nos brindamos herramientas concretas”, explica Romina.

Otro espacio de suma importancia es el ámbito íntimo de les niñes, sus familias y entornos de crianza, ya que es ahí donde encuentran una mirada represiva o un abrazo, la posibilidad de ser quienes son. Entonces la contención se vuelve clave. Esa contención es una construcción diaria de les adultes, pero también de niñes que reclaman y son escuchades.

“Mi consejo es escuchar ante nada la voz de nuestres hijes. Escuchar sus necesidades, escuchar desde lo más profundo del corazón qué nos está pidiendo esa vocecita. Procurar respetar esa voz lo más posible, sabiendo que va a haber miedo, que va a haber angustia. Abrir el espacio y habilitar las posibilidades sabiendo que lo que sigue es felicidad”, indica Romina.

Sergio concluye remarcando la importancia de animarse y permitirse pedir un teléfono, un contacto que pueda acercar palabras y experiencias, de respetar los tiempos de cada proceso con compromiso y firmeza. “Hay una red que está y que los va apoyar. No están solos”, sostiene.

http://bancos.salud.gob.ar/recurso/recomendaciones-para-la-atencion-integral-de-la-salud-de-nineces-y-adolescencias-trans