FABIO DANDREA Y DIANA SIGAL ASUMIERON COMO AUTORIDADES DE LA FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS
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FABIO DANDREA Y DIANA SIGAL ASUMIERON COMO AUTORIDADES DE LA FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS

FABIO DANDREA Y DIANA SIGAL ASUMIERON COMO AUTORIDADES DE LA FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS

El pasado viernes, en el Aula Mayor de la UNRC, el Prof. Fabio Dandrea y la Prof. Diana Sigal, asumieron sus funciones como Decano y Vice Decana de la Facultad de Ciencias Humanas, para el Ciclo 2017-2020.

En el acto estuvo presente el Sr. Rector Roberto Rovere, Vicerrector Jorge González, Secretario de Junta Electoral Enrique Bérgamo, la Decana Saliente Prof. Gisela Vélez. Además participaron Docentes, Estudiantes, No Docentes, Graduados, familiares, amigos y equipo de gestión de las Autoridades recientemente electas.

 

PALABRAS DE LA PROF. GISELA VÉLEZ

Sr Rector, Sr. Vicerrector, Sr. Presidente de la Junta Electoral; Decanas, Decanos, de nuestra Universidad, Sr. Intendente de Las Higueras; Sres. Secretarios de la Municipalidad de Río Cuarto, Ex Decanos; Directores de Departamentos; representantes de la Federación Universitaria y del Centro de Estudiantes de la FCH; colegas docentes,  estudiantes, no docentes, graduados y todos quienes han querido compartir este acontecimiento.  Acontecimiento que simboliza y sintetiza uno de los procesos de la vida democrática universitaria: la elección de autoridades mediante la voz,  el voto, y la participación de todos los claustros de la Universidad.

Gracias a ustedes por hacer presencia, por decir presente en esta aula, lugar de docencia, espacio generoso de la Universidad Pública, habilitado y habitado para compartir saberes y experiencias, para ponerlas en palabras y hacerlas circular, para acrecentar sentidos. Pero cuando la experiencia nos atraviesa en profundidad, las palabras escapan, resbalan, y se escurren por las fisuras del sentimiento y así nos quedamos ‘sin palabras’. Por eso hoy tengo pocas palabras, aunque sé que es mucho lo que debería decir a tantos, en este día de celebración y reflexión institucional: hoy me despido de esta Universidad en la que viví por más de treinta años. Celebro que esto suceda en un momento en que la  democracia abre una nueva etapa en el gobierno de las Facultades, y con ello examinamos lo hecho, renovamos esperanzas y afianzamos compromisos.

Y cuando casi nos quedamos sin palabras, buscamos en el universo del lenguaje unas pocas que nos permitan decir lo inexpresable; tomo una palabra que  resuena en ecos de múltiples sentidos; voz  pequeña, bella y tenaz: GRACIAS, apenas dos sílabas. Palabra que nutre su raíz en el mito y la religión, que atraviesa pueblos, cruza calles y se puede decir con el gesto y la mirada.

Gracias: tres diosas míticas de la naturaleza, la creatividad humana y la fertilidad; Gracias: dones divinos de fe, esperanza y solidaridad.

Gracias, plasmadas desde el arte en  mujeres espejadas en la pintura; esculturas desnudas de cuerpos mostrados sin tapujos.

Gracias: en la letra sublime de la canción de Violeta Parra, ecos musicales de sabiduría, mito y religión, voz de pueblo que se funde en un Gracias a la vida. Desde allí repito GRACIAS.

Gracias a la Universidad Pública, libre y gratuita;  en especial a esta Universidad Nacional de Río Cuarto, casa que abre puertas, aloja a sus ingresantes, enseña, aprende, investiga, forma profesionales… casa donde muchos ponen sus esperanzas, donde se forjan utopías.

Y Violeta canta:

Gracias a la vida… que me ha dado el sonido y el abecedario

Con él las palabras que pienso y declaro

Gracias a quienes asumen responsabilidades  en el gobierno universitario, a los que apuestan a sostener una gestión abierta;  gestión basada en la formulación de  políticas consensuadas, en el conocimiento de la institución, de su historia y sus metas; en la planificación; y especialmente en el reconocimiento de los sujetos que la habitan. A quienes aquí sostienen la convicción política de que la  Educación superior es un  derecho humano y no claudican… 

Gracias a quienes luchan en la construcción cotidiana de la democracia universitaria y con ello de la democracia para todos; porque la conciben como como proceso de constitución de derechos y deberes; y así ejercen vigilancia crítica, enfrentando a las fuerzas que pretenden desmerecer a la educación pública. “Hay una   virtud democrática en la capacidad de no sucumbir al cansancio y mantener abierta una potencia inventiva frente a lo real. Y también en la decisión de hacer de la ley un instrumento de resguardo de las instituciones contra las corporaciones y un poder para los que no tienen poder.” (Taitán, 2005)

Y Violeta canta:

Gracias a la vida… que me ha dado la marcha de mis pies cansados

Gracias  a quienes hacen sabiduría del conocimiento y lo comparten. A los que cruzan los límites epistemológicos en la búsqueda de un pensar sin fronteras, a esos investigadores-docentes-estudiantes que no descansan en la exploración solidaria de mejores comprensiones del mundo y de los mundos de la vida, para interpretarlos y mejorarlos. Para hacer un mundo más justo; poniendo los pies en la huella profunda de Gustavo Ortiz, en el caminar de las Ciencias Humanas y Sociales “No producimos conocimientos útiles, que se coticen en el mercado pero producimos sentido, un bien escaso en un tiempo indigente: crearlo, recrearlo, descubrirlo, reconstruirlo y legitimarlo, es nuestra tarea”.

Y Violeta canta:

Gracias a la vida… Me dio el corazón que agita su marco cuando miro el    fruto del cerebro humano. Gracias a quienes hacen docencia en cada acción de la vida universitaria. A los profesores y profesoras, manos de tiza (aunque diseñen power point), a los maestros y maestras de la pregunta, a los que proponen desafíos y se dejan desafiar; a los que abren las puertas del aula y del alma, a aquellos que no pretenden que cada estudiante encuentre su lugar por sí solo, sino que buscan hacer  lugares para todos -eso es inclusión educativa-; a esos educadores y educadoras que ya no están y nos dejaron su huella; a los estudiantes capaces de acompañar a otros en su aprender, a los no docentes que enseñan y hacen propia la tarea educadora de la universidad.

En vísperas del 1° de Mayo: Gracias a los trabajadores; a todos ellos, a los que sostienen la Universidad Pública aunque nunca transiten por ella. A los que hoy reclaman el derecho a trabajar; a los que luchan por las fuentes de trabajo amenazadas.  Gracias a los trabajadores de la educación que enseñan y bregan por  salario y condiciones dignas, a los  que hacen de ese compromiso un acto profundamente educativo. 

En estas gracias, extendidas reúno muchos nombres, no podría nombrarlos; no los dejo  aquí, los llevo conmigo, y los traeré en cualquier regreso. Tampoco dejo treinta años en las aulas, pues el tiempo de la vida no es un tiempo de reloj ni de calendario, es un tiempo en el  que los acontecimientos pasados presentes y futuros se entremezclan entre recuerdos y esperanzas. Esperanzas que se hacen proyecto y esta Universidad los tiene, los revisa y los renueva, la Facultad de Ciencias Humanas también. Abrazo a las nuevas autoridades a Fabio Dandrea y a Diana Sigal y con ellos, a toda la Facultad, a sus esperanzas y a sus utopías. Los tiempos se presentan difíciles, pero en tiempos indigentes, con más fuerza aún, la utopía se hace deuda y obligación de caminar hacia  horizontes más justos y solidarios.

Yo no sé si podré honrar la vida; si sé que esta Universidad y nuestra Facultad honraron la mía. Muchas Gracias.

PALABRAS DEL PROF. FABIO DANDREA

Sr. Rector, Sr. Vice rector, Sr. Intendente de la localidad de Las Higueras, Sres. Decanos y Vice decanos, Sres. miembros del Concejo Deliberante de la ciudad de Río Cuarto, autoridades y representantes de la Municipalidad de Río Cuarto, Sres. Secretarios de Rectorado, Secretarios de Facultad y demás autoridades de la Universidad nacional de Río Cuarto, representantes de la demás instituciones de la ciudad, docentes, no docentes, estudiantes y graduados de nuestra Facultad de Ciencias Humanas, familiares y amigos:

Queremos agradecer a todos y cada uno de ustedes por su presencia en este significativo momento para la Facultad de Ciencias Humanas. Como toda instancia en la que se suceden cambios, el desafío que significa continuar la tarea de gestión de nuestra unidad académica resulta un proceso armónico si se cuenta con el acompañamiento de aquellos que comparten anhelos, miradas y un genuino trabajo de compromiso cotidiano.

Este espacio supone la expresión a través de las palabras. Y son diversas las opciones por considerar al momento de elegirlas, valorarlas, dimensionarlas, pensarlas en uso. Resignificarlas desde el plano de la acción concreta, por supuesto, implica el desafío mayor, el que lleva el discurso del plano locutivo a la transformación efectiva de la realidad y es ese, según nuestro entender, el cometido de la gestión.

Tres palabras, caras al sentimiento de nuestra Universidad Nacional de Río Cuarto, habilitan el espacio para la necesaria reflexión. Su elección ha resultado simple, natural,  casi obvia: CREER que es posible transformar para CREAR nuevas opciones y así, CRECER: la significación de nuestro lema institucional.

¿En qué creemos en nuestra Facultad de Ciencias Humanas?

Fundamentalmente creemos en la defensa de la educación pública, gratuita y de calidad. Creemos en la reafirmación del sentido social que orienta el trabajo educativo de la universidad, creemos en su capacidad transformadora.

Creemos en la sinergia del trabajo en equipo, lo que supone la articulación interna y externa para el logro del propósito deseado. Articulación interna que demanda la participación equilibrada de docentes, no docentes, graduados y estudiantes en la conformación de una facultad capaz de proyectar nuestros ideales. Articulación externa que se nutre de la efectiva vinculación interinstitucional, de un reconocimiento de saberes que la comunidad aporta y de una  interpretación de las demandas comunitarias en la generación y socialización del conocimiento.

Creemos en la gestión abierta, en la intervención de miradas múltiples en la administración de los espacios institucionales. Creemos en el debate genuino, el que conduce al consenso y al acuerdo, aún desde el originario disenso y la perspectiva alternativa.

Creemos en el camino recorrido hasta el momento. Como parte de un equipo de gestión que ha promovido y promoverá el trabajo colaborativo, plural e inclusivo, interpretamos la necesidad de consolidar los logros y de promover nuevos escenarios para la participación protagónica de la Facultad de Ciencias Humanas.

Creemos en la magnitud de nuestra unidad académica, en el potencial que supone su variada y múltiple oferta académica a los efectos de la gestión de proyectos institucionales.

Creemos en las personas y en el compromiso de todas y cada una de ellas en el lugar que –  de manera permanente o circunstancial – ocupan en la estructura de nuestra institución.

Creemos, en definitiva, en una facultad participativa, protagónica y comprometida, tal como consignamos oportunamente en nuestra Plataforma de Gestión.

¿Cómo crear en nuestra Facultad de Ciencias Humanas?

Convencidos de la necesidad de consolidar logros y de proyectar nuevas orientaciones para una gestión integrada en los actuales contextos, interpretamos la creación de nuevas opciones como el resultado de un trabajo colaborativo, orientado por la planificación estratégica situacional.

Planificación que supone una composición y actuación de la estructura de gestión anticipando dinámicas sociales, culturales y educativas, desde la disponibilidad de herramientas de conocimiento para afrontar lo previsible, pero también para reconocer y actual ante lo imprevisible.

Planificación que demanda explicitar una política de gestión en cada una de las áreas de gobierno de la facultad, y que supone una dinámica de trabajo guiada por la elaboración de proyectos institucionales.

Planificación que prioriza las funciones sustantivas que delimitan nuestra concepción académica de facultad: relevancia del ingreso, permanencia y egreso de estudiantes como procesos dinámicos y contextualizados; revisiones y actualizaciones curriculares como prioridad institucional para la transformación de las propuestas de formación en Educación Superior; políticas institucionales de grado, postgrado, investigación y extensión como espacios articulados; líneas prioritarias para la realización de prácticas socio comunitarias; entre otras.

Pretendemos crear opciones a través de la consolidación de un proyecto político institucional que observe la disposición de planes estratégicos; a través de la vinculación como aspecto determinante de la gestión y de la articulación como práctica transversal integrada en la elaboración de programas y proyectos institucionales.

Pretendemos crear opciones, finalmente, a partir de la consideración de la mirada de todos los actores institucionales, generando espacios para la participación múltiple e integrada.

Si somos capaces de sostener las convicciones que orientan nuestro creer, si somos capaces de generar los espacios, ámbitos, oportunidades y desarrollos que expliciten nuestra intención de crear nuevas opciones entonces habremos afrontado con éxito el mayor desafío que conlleva nuestra selección de palabras: crecer. Crecer como Facultad de Ciencias Humanas pero también contribuir con el crecimiento, proyección y posicionamiento de la universidad pública argentina.

Desde el plano personal, quisiera expresar mi agradecimiento explícito a la Prof. Gisela Vélez, que no sólo ha sido Decana sino también docente dentro y fuera del aula, que ha permitido mi participación en un equipo del que aprendo día a día, que ha generado una significativa proyección de la Facultad de Ciencias Humanas, que ha acompañado con una generosidad manifiesta cada uno de los circunstanciales logros, personales y de cada uno de los integrantes del equipo de gestión. Empeño mi compromiso para honrar su trabajo.

Al equipo de gestión de la Facultad de Ciencias Humanas. Por la construcción colectiva, por la mirada conjunta, por el plano de igualdad y por la convicción de una facultad anclada institucionalmente. Por el trabajo realizado y por el que seguirá. En particular, a la Prof. Diana Sigal, que generosamente ha aceptado acompañarme – y acompañarnos – en este proyecto.

Al Departamento de Letras. A cada uno de los docentes que me formaron, me forman y me formarán. Por su acertado consejo tanto en la participación académica como en la de gestión. Por las oportunidades brindadas.

A los compañeros del área administrativa de la Facultad de Ciencias Humanas, que acompañaron mis primeros pasos en la gestión institucional como Director del Departamento de Letras y que colaboran en el día a día de la gestión. Porque creo en la necesidad de integrar miradas y en la construcción colectiva.

A los docentes, estudiantes y graduados de Ciencias Humanas, porque son parte de esa construcción colectiva y proyectan nuestra concepción educativa en el medio social.

A mi madre, familiares y amigos. Por la comprensión, el acompañamiento constante, el necesario cable a tierra. Particularmente a mi padre, que hoy me acompaña desde otro lugar.

Finalmente, mi agradecimiento a Vanina, mi esposa. Por transitar juntos la vida, por todo lo vivido y lo que vendrá. Muy especialmente por Tomás y Clara, nuestros hijos.

Porque son todos – compañeros de tarea cotidiana, familia, amigos, hijos – los que nos recuerdan una y otra vez que, en definitiva, somos seres humanos, de eso se trata. Muchas gracias.