LA FACULTAD Y SU INTENSA RELACIÓN CON EL MEDIO
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LA FACULTAD Y SU INTENSA RELACIÓN CON EL MEDIO

LA FACULTAD Y SU INTENSA RELACIÓN CON EL MEDIO

Alumnas InicialEn el marco del trayecto de Prácticas Socio Comunitarias y a través de la Asignatura Taller de Inserción Laboral II, Alumnas de segundo año del Profesorado y Licenciatura en Educación Inicial realizaron intervenciones en Jardines Maternales dependientes de los Municipios de Río Cuarto, Las Higueras y General Deheza.

El Proyecto, denominado “Aprendizaje y servicio solidario para una ciudadanía activa en la Universidad. Juegos en espacios educativos infantiles”, se desarrolló durante el segundo cuatrimestre del corriente año, concretamente en el Jardín Maternal Semillas dependiente del Centro de Integración Comunitaria (CIC) Barrio Obrero, en el Jardín Maternal Rinconcito Alegre dependiente de la Municipalidad de General Deheza, en el Centro de Cuidados y Desarrollo Infantil Franca Rosa dependiente de la Municipalidad de Las Higueras y en Jardines Maternales Vecinales dependientes de la Municipalidad de la ciudad de Río Cuarto.
El objetivo de este Proyecto fue articular los contenidos curriculares que se dan en la Asignatura con la inserción laboral de las Alumnas en una realidad concreta, pero mediante un trabajo colaborativo. Además la intención estuvo orientada a promover el desarrollo integral de los niños mejorando la autoestima y ampliando las expectativas del proyecto de vida. “La idea es que las Alumnas se inserten en una realidad en salas multiedad en donde a veces hay características vulnerables, o recursos medios”, indicó la Prof. Rosana Chesta, Docente responsable del Proyecto junto con la Prof. Norma Abbá. Agregó: “La experiencia fue un desafío en cuanto a tejer redes con instituciones, que más que de instituciones hay que hablar de personas que se comprometen, que desean, que buscan el intercambio”.
En este proceso, las Alumnas no realizaron intervenciones directas sino que primero se insertaron en los espacios a través de la observación participante: “Reconocieron el contexto del barrio, las características de la institución y tuvieron entrevistas con la persona a cargo y con los Docentes”, explicó la Prof. Chesta. Agregó: “Esto les permitió a las Alumnas capitalizar cómo era cada grupo, porque en las salas multiedad los niños no están organizados en franja etaria sino que se organizan de acuerdo a necesidades contextuales”. A partir de esta primera experiencia las Alumnas diseñaron una organización de espacios de juego. “Ellas no iban a realizar otro tipo de actividades que no estuvieran relacionadas con el juego. Esto implica un compromiso de las Alumnas de estar disponibles emocional y corporalmente para sintonizar con la organización de este espacio e ir resolviendo aquellas demandas que los niños plantean permanentemente”, sostuvo la Docente.
En cuanto al trabajo concreto de las Alumnas, la Prof. Chesta aseguró: “La consigna estaba centrada en valerse de aquellos elementos que pudieran reciclar y re utilizar con un sentido estético. La idea era que aquellos elementos que utilizaran fueran de bajo costo económico y que luego pudieran quedar en las instituciones para que los niños los siguieran utilizando pero siempre con un sentido estético, agradable a la sensibilidad, que fueran objetos estéticamente agradables que permitieran múltiples posibilidades de exploración”. Además, según la Docente la experiencia tuvo una característica particular: “Las Alumnas, en cada sala, se insertaron como pareja pedagógica y llevaron a cabo un trabajo en equipo y acompañado con otro Estudiante”.
VALORAR EL DERECHO A JUGAR
En este marco y a modo de cierre, el día martes 10 de noviembre se realizó en el Campus de la Universidad una jornada de socialización de la experiencia. En este evento, además de las Alumnas y el Equipo Docente, estuvieron presentes Adriana Moyano coordinadora del Centro de Cuidados y Desarrollo Infantil (CCDI) “Franca Rosa” dependiente del Municipio de Las Higueras junto a las Docentes Vanesa Boneto y Daiana Taberna, Juan José Gómez Lantiveri, responsable del Centro Integrador Comunitario (CIC) ubicado en el Barrio Obrero y la Docente Pamela Alaminos.
“Se trata de valorar el derecho a jugar en la Educación Inicial, conscientes que es una manifestación que se debe jerarquizar por ser fundamental y predominante en la infancia”, expresó Julieta Priotti, una de las Alumnas participante. Agregó: “Estas Prácticas hacen realidad el compromiso de la Universidad pública de contribuir con la sociedad y colaborar con la formación de Profesionales como ciudadanos activos con sensibilidad, responsabilidad, conciencia social y ética cívica”. Tanto Julieta como el resto de las Alumnas, valoraron la experiencia positivamente y la calificaron como “muy interesante”.
Por su parte, Juan José Gómez Lantiveri expresó: “Debemos resaltar la participación de las Alumnas del Profesorado de Educación Inicial que han recreado durante semanas un espacio donde el Juego se ha convertido en esa herramienta en la cual la inventiva e imaginación tomaron vuelo”. Agregó: “Esto ha potenciado las cualidades de los Alumnos de la sala multi edad del Jardín Semillitas, la de la formación e intercambio con los equipos de trabajo y sobremanera, invitándonos a esa reflexión necesaria que abra las puertas a repensar las estrategias de abordaje y planificación de estos espacios educativos que necesariamente deben contar con el servicio solidario de quienes se forman y proyectan desde la Universidad Pública”. El responsable del CIC, aseguró que “ha sido una experiencia que marca el rumbo y sienta precedentes para que este tipo de actividades se reproduzcan y contagien a quienes eligen el camino de la Educación, entendiendo que lo que se recibe de alguna manera se debe brindar; encontrando en los caminos de la solidaridad muchas de las respuestas que nos presenta esta realidad con indicativos carentes de altruismo y esmero por el bien ajeno”.
En este sentido, Gómez Lativeri aseguró que el Centro Integrador Comunitario no sería tal sin la participación de los vecinos, las organizaciones e Instituciones que acercan su aporte: “Decimos que son los verdaderos protagonistas de esta real eclosión que apuesta a la Educación para cambiar y transformar nuestros cotidianos en el tiempo”.
Luego de esta experiencia, el Equipo Docente reflexionó acerca de la continuidad de la red entre instituciones: “A esta red hay que seguir afianzándola y ante todo hay que aprender a escuchar a todas las personas que están trabajando en educación infantil”, dijo la Prof. Chesta. Agregó: “Es un desafío en brindarle una educación de calidad a los niños y tratar de articular y hacer que lo que hacemos en la Universidad tenga un impacto directo en la vida concreta de nuestros niños. Como Docentes también tenemos que aprender como relacionarnos con las instituciones y lograr una mejor articulación de los vínculos lo cual no es tarea sencilla”.
En este sentido, la Prof. Norma Abbá expresó: “Se hace necesario corrernos del dictado de clases sólo en las Aulas para ampliar el horizonte no solo de las Estudiantes, sino también nuestro, con una apertura hacia la sociedad que enriquece sin lugar a dudas a todos los involucrados en la propuesta, contribuyendo como explicita el proyecto a “la construcción ética cívica en los Alumnos universitarios”. Además, indicó que este tipo de experiencias trae aparejado pensarse de manera contextualizada, en una sociedad concreta sobre la que se puede actuar para mejorarla con compromiso ético y ciudadano.